Autor
Roald Dahl (Llandaff, 1916 - Oxford, 1990), escritor británico conocido especialmente como autor de narraciones infantiles y juveniles, pese a que su producción para adultos fue también de destacable calidad. Muchos de sus relatos se han convertido en películas de gran éxito internacional.
Recibió una estricta educación inglesa que incluía severos castigos. No fue brillante en sus estudios pues siempre estuvo más interesado en la acción y en la aventura que en el esfuerzo intelectual, lo que hizo que a los 18 años se convirtiera en explorador en vez de en universitario.
Entre sus obras para niños destacan Los gremmlins (1943), James y el melocotón gigante (1961) y Charlie y la fábrica de chocolate (1964). Muchas de estas historias nacieron de la costumbre de Dahl de contar cuentos a sus hijos antes de irse a dormir. En sus historias para jóvenes late la fábula moral. Algunas de sus obras en el campo de la narrativa infantil y juvenil están consideradas entre las mejores de todos los tiempos. De hecho, sus relatos gustan tanto a los niños como a los mayores, ya que, en medio de sus historias protagonizadas por jóvenes, hay humor y crítica a la sociedad de la época. Junto a la magia y a la fantasía, en sus libros aparece también la maldad y otros defectos del ser humano.
Pero también escribió obras para adultos como Relatos de lo inesperado, una brillante colección de cuentos de intriga y humor negro, Mi tío Oswald (1979), La venganza es mía,...
Sinopsis
Matilda no necesita presentación. ¡Ni el cine ha podido resistirse ante los encantos de este entrañable personaje! Con tan sólo cinco años, Matilda atesora unos conocimientos asombrosos... y unos extraños y maravillosos poderes; algo que, sin embargo, pasa inadvertido para sus mediocres padres.
Decidí leer este libro animada por el reto que Trotalibros organizó en su blog (pincha aquí). Confieso que nunca había leído nada del autor y aunque me sonaba el título de Matilda a través del cine, desconocía quién había escrito el texto original.
Con tan solo leer las primeras líneas de este libro ya empecé a reírme y falta me hacía porque lo pillé en un momento en el que las cosas andaban torcidas. Sé que no está bien por los derechos de autor y demás, pero quiero compartir con vosotros esos primeros párrafos que seguro que os arrancarán una sonrisa igual que hicieron conmigo.
Con tan solo leer las primeras líneas de este libro ya empecé a reírme y falta me hacía porque lo pillé en un momento en el que las cosas andaban torcidas. Sé que no está bien por los derechos de autor y demás, pero quiero compartir con vosotros esos primeros párrafos que seguro que os arrancarán una sonrisa igual que hicieron conmigo.
"Ocurre una cosa graciosa con las madres y los padres. Aunque su hijo sea el ser mas repugnante que uno pueda imaginarse, creen que es maravilloso.
Algunos padres van aún más lejos. su adoración llega a cegarlos y están convencidos de que su vástago tiene cualidades de genio.
Bueno, no hay nada malo en ello. La gente es así. Sólo cuando los padres empiezan a hablarnos de las maravillas de su descendencia es cuando gritamos: «¡Tráigame una palangana! ¡Voy a vomitar!»."[pág. 9]
No pude evitar reírme recordando a algunos amigos y conocidos cuyas conversaciones son monopolizadas por las excelencias de sus vástagos, aún tratándose de niñ@s normales y corrientes, con sus cosas de niñ@s y sus curiosidades propias. Pero entiendo que el amor de madre / padre tira mucho, por lo que en tales circunstancias adopto un papel de absoluta comprensión y empatía.
Centrémonos en el libro. La sinopsis que nos presenta esta edición de Alfaguara Juvenil no nos dice mucho. Estamos ante una historia que recoge un periodo corto de la existencia de Matilda. Una niña de apenas cinco años, precoz, ávida de conocimiento y con una mente abierta y portentosa. Posee una madurez impropia para su edad, modesta e inocente que hace uso de su maravilloso ingenio en contadas ocasiones pero siempre con una justificación lógica. Su pose natural, humilde, nada pretenciosa y esa picaresca de la que a veces hace gala es lo que la convierte en un niña terriblemente encantadora.